¿Y DESPUÉS DE JACKY IDO, QUÉ?
Hermosísimo actor africano
imponente sol negro del séptimo arte
este es tu retrato hablado porque:
Tú no tienes boca
sino una fruta carnosa
que con cada estación
cambia de sabor
y
tus ojos no son ojos
sino abismos
para ir a perderse un domingo
y
tu oído no es oído
sino un caracol
un canto
un llamado
que entra a mi caracol
y
el organo más grande de tu cuerpo
tu piel
no es piel
sino un chocolate
para lamer.
Mis manos de escritora
mis piernas mexicanas y chilangas
que han vivido entre libros
habían olvidado estremecerse
y tú
con tu alma roja
lo logras
desempolvas mi edad de verano
desanudas mis trenzas
y traes al viento
y sus caballos
para correr por mis cabellos
sus
tus belfos
llegan a mi nariz
Tu imagen perturbadora en la pantalla
invita a escribir
a soñar
Los deseos se me notan
hasta por encima de la ropa
Cuánto sentido adquiriría mi nombre
en la noche de tu piel
estrella vestida de terciopelo ¡Body Paint!
Ven a pintar mi palidez con tus dedos...
Mientras el tam-tam
de los tambores brota de tí
para inquietarme
grafo tu cuerpo perfecto y...
y
tus manos no son manos
sino cuevas
donde hay que ir a acampar
¿De qué cuento?
¿De qué cuadro?
¿De qué escultura?
¿De qué cuento?
¿De qué poema escapaste?
Hermosísimo fauno negro
llamado Jacky Ido?
Lucero Balcázar,
Paraje Cocotal, La Joya, Montaña de San Ramón Huixquilucan, México
Tags: Poesía, chocolate, Mulato, Die Weisse Massai, Jacky Ido, Cine de francés